viernes, 5 de marzo de 2010

Están todos bien

Están todos bien es una remake de la película italiana de los 90 Stanno tutti bene, con Marcelo Mastroianni. Esta vez, el lugar del gigante italiano lo ocupa otro grande: Robert De Niro. Aunque las críticas oscilan entre elogios y desaprobaciones, éste actor ha sido merecedor de la mayoría de los aplausos que recibió este film. Su interpretación esmerada y conmovedora hace que dé gusto verlo en papeles que no tengan relación con policías veteranos.
Frank (Robert De Niro), es un viudo que emprende un largo viaje en tren, colectivo y avión a lo ancho de EEUU para ir a visitar a sus cuatro hijos. Pero a medida que los va sorprendiendo uno a uno, va descubriendo que no son tan exitosos como él esperaba que fueran. Una misma pregunta es la que les hace a todos: ¿Eres feliz?
En primer lugar, considero absurdas las críticas que se detienen sobre el argumento del film. Hay que tener en cuenta que esto es una remake, la historia no fue inventada para este largometraje. Por lo tanto, lo único que se puede juzgar de esta película son las cuestiones técnicas, las interpretaciones, la adaptación, y no el argumento. Si es ése el cometido, deberían observar esa cuestión en Stanno tutti bene, y no en esta ocasión.
En lo que a la adaptación respecta, creo que Están todos bien respeta bastante la idea de la original (que en su momento ya me había parecido enternecedora), y lo hace, por supuesto, agregándole esos ingredientes hollywoodenses que no podían faltar. Llámese la clara división en lo que está del lado del bien y lo que está del lado del mal; o llámese el obvio desenlace en un final feliz. En la primera cuestión, tenemos el transparente mensaje que salta a la vista y es aquél que dice que debido a la gran presión del padre (lado malo), los hijos debieron mentir sobre sus realidades poco exitosas. Esa línea divisoria no está del todo clara en la película italiana. Y en lo que respecta al final feliz, tenemos como resultado un padre comprensivo, que ha recapacitado y todos viven felices y comen perdices (quienes vieron el film, sabrán que ésto es literal).
Otra cuestión que vemos dentro de la adaptación tiene que ver con la inminente necesidad de aggiornar el relato. Por ello, encontramos algunos cambios en las historias de los personajes que denotan problemáticas más actuales, como las familias disfuncionales, el ocultamiento de la homosexualidad o la drogadicción.
Ésta es una muy buena adaptación de un film que fue un clásico de una época, y la interpretación de De Niro es, sin dudas, el plato fuerte. Es mucho más que conmovedora y enternecedora, es convincente y exquisita. Alcanza, como solo un actor de raza sabe hacerlo, una empatía total con el espectador.


Título original: Everybody´s fine
Director: Kirk Jones
País: EEUU
Año: 2009
Género: comedia dramática
Reparto: Robert De Niro (Frank), Drew Barrymore (Rosie), Kate Beckinsale (Amy), Sam Rockwell (Robert)


3 comentarios:

Lázaro dijo...

Hola Lara...
Robert de Niro es uno de mis actores favoritos,aunque últimmente no hace nada decente..
tendré en cuenta tu crítica y le daré una oportunidad más..
un saludo,buen post

Henry Huamán dijo...

De Niro es mi actor favorito, aunque sus últimos trabajos no me convencieron mucho, aquí te dejo una crítica de la versión original: http://el-pelifomano.blogspot.com/2009/12/estan-todos-bien-stanno-tutti-bene.html

sé de cine dijo...

Yo no sabía que esta peli era un remake de la de Mastroiani, siempre tuve esa sensación de dejà vu. La de Mastroiani en su momento me resultó super emotiva, entrañable, recuerdo cuando estaba en la casa de su hija y el bebé estaba prendido a la televisión y lloraba si se la apagabas.
Esta de De Niro no me gustó,creo que se desaprovechó a algunos buenos actores como en el caso de Drew Barrymore y De Niro estuvo aceptable pero no descolló.
Un beso